Un lead es un posible cliente que te ha dejado sus datos de contacto: un email, un teléfono o un formulario rellenado. Ya no es un visitante anónimo: sabes quién es y puedes hablar con él.
Dicho de otra forma: un lead es alguien que ha levantado la mano y ha dicho «esto me interesa».
Cómo se consigue un lead
- Formularios de contacto o de presupuesto.
- Suscripción a una newsletter.
- Descarga de un recurso gratuito (una guía, una plantilla, un checklist) a cambio del email.
- Registro a un webinar o evento.
- Llamadas o mensajes desde un anuncio.
Tipos de leads
- Lead frío: ha dejado sus datos, pero todavía está lejos de comprar (por ejemplo, descargó una guía).
- MQL (Marketing Qualified Lead): ha mostrado suficiente interés como para que marketing lo considere un buen candidato.
- SQL (Sales Qualified Lead): está listo para que ventas le contacte; por ejemplo, ha pedido presupuesto.
Leads de calidad vs. cantidad de leads
Aquí está el error más común: medir solo cuántos leads consigues. Cien leads que nunca compran valen menos que diez que sí lo hacen. Para mí, un lead de calidad cumple tres cosas:
- Tiene el problema que tú resuelves.
- Tiene presupuesto para resolverlo.
- Tiene urgencia o al menos intención real.
Cómo convertir leads en clientes
- Responde rápido. Cuanto antes contactes, más probable es cerrar.
- Nutre a los leads fríos con email: contenido útil hasta que estén listos (lead nurturing).
- Mide el coste por lead y el coste por cliente para saber qué canal es rentable.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa lead en español?
Literalmente «pista» o «indicio». En marketing se traduce como cliente potencial o contacto comercial.
¿Qué es la generación de leads?
El conjunto de acciones para conseguir datos de posibles clientes: SEO, publicidad, contenidos, redes sociales o eventos.
¿Lead y prospecto es lo mismo?
Casi. Muchas empresas llaman prospecto al lead que ya ha sido cualificado y encaja con su cliente ideal.


